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El Arte de Las Cosas Grupo Cooperativo de Las Indias

Dentro y fuera, personal y proyecto

02 sep 2009

Se suele considerar vida personal exclusivamente aquella que tenemos con parejas, amigos, familia… el entorno propio de cada cual con las distintas fraternidades que hacen a todas nuestras identidades vitales… excepto el trabajo y la acción política.

Julen Iturbe-Ormaetxe está en estos días haciendo una serie sobre el ethos del consultor artesano (1, 2 y de momento, 3).

En el segundo de estos posts nos recuerda la imprescindible necesidad de proyección y proyecto social que nace de la concepción ética del trabajo al modo en que ya habíamos desarrollado en Filés: Democracia Económica en el siglo de las redes.

Una y otra vez lo que emerge es la necesidad de una divisoria cotidiana distinta de la oposición vida personal vs vida profesional (e incluso a su vez) vs vida político-social. En un mundo donde las fronteras conceptuales e institucionales se rompen conforme se erosiona el papel ordenador del estado, donde emergen nuevas formas transnacionales de identidad las fronteras importantes son las de la fraternidad, las de nuestro rol en distintas redes. Y estas trastocan el viejo mundo ordenado de la era del telégrafo.

Se suele considerar vida personal exclusivamente aquella que tenemos con parejas, amigos, familia… el entorno propio de cada cual con las distintas fraternidades que hacen a todas nuestras identidades vitales… excepto el trabajo y la acción política.

Pero si es verdad que eso es una parte importantísima de nuestra vida personal cómo va dejar de ser personal aquella parte de nuestro día que compartimos con nuestros iguales, con aquellos con los que tenemos confianza como para construir tu subsistencia y proyección social en común? ¿No genera la fraternidad acaso un natural cuidar de tu gente?

Eso es lo que está en la concepción misma del trabajo en la filé. Recordemos que la filé, la nueva empresa democrática, supedita la empresa a la comunidad y no al revés. En un marco así, dificilmente puede decirse la expresión vida personal con el mohín que se suele ponerse en la política o la gran empresa, como si fuera algo sucio o ajeno, algo que hay que mantener al margen de la vista de la gente con la que trabajas o se supone compartes una visión del mundo.

La divisoria no puede estar entre vida personal y trabajo. No se puede dejar la vida personal fuera de aquello que te ocupa cinco o seis días en semana durante practicamente todo el día. Simplemente es insano.

La divisoria alternativa es dentro/fuera. Cada cual tiene el suyo, obviamente, pero al superponerse unos a otros hay una intersección común, voluntaria y compartida que es precisamente lo que llamamos comunidad y a lo que se supone una identidad común. Hay un dentro común, unos dentro de cada cual que incluyen el común y muchos fueras distintos.

No puede confundirse el par dentro/fuera con el par colectivo/personal o el par trabajo/personal… porque si lo personal queda fuera, fuera de lo que ocupa más tiempo en nuestra vida, qué sentido tendría el amor del artesano por su trabajo y si nuestros iguales quedan en el fuera qué sentido tendría la igualdad en el demos de los demócratas económicos.

Por el otro lado, a mucha gente le llama la atención que los indianos no salgamos juntos, no nos veamos -salvo visita ilustre o acto público- durante los fines de semana o las vacaciones. Es porque entendemos que lo que está fuera de lo que hacemos colectivamente es importante también. Que esa parte del dentro de cada cual que no es compartida con los otros ha de ser cuidada, atendida y vivida por cada cual.

La clave es conquistar para lo personal, lo propio, lo que nos hace mejores la vida entera, el trabajo y la dimensión pública también. Hacer de todo personal. Hacer de nuestra vida una vida personal. Y distinguir entre lo que hace a nuestros distintos proyectos compartidos, a nuestras distintas identidades dejando que se solapen y a veces… se contradigan. Entonces lo personal será, además humano.

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2 Comentarios a “Dentro y fuera, personal y proyecto”

2 Trackbacks/Pingbacks

  1. Vida personal y trabajo

    [...] de tu trabajo? Los equilibrios son difíciles, pero a lo mejor merece la pena darle una vuelta, hacer de toda tu vida una vida personal. Vida personal y trabajoPortugués ApertiumAinda consideras tua vida pessoal algo diferente e [...]

  2. Andrés Durán » Vida laboral vs Vida personal ?

    [...] link: Dentro y fuera, personal y proyecto [...]

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Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas es una empresa del Grupo Cooperativo de las Indias. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

La Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas es una empresa especializada en la investigación y desarrollo de formas social y medioambientalmente sostenibles de producción de bienes e infraestructuras. La Bitácora del Arte es una bitácora dedicada a reflexionar sobre los modos comunitarios y sostenibles de trabajar, crear, distribuir y producir, con ella hacemos pública la evolución y los debates sobre nuestro propio modelo organizativo.

Grupo Cooperativo de las Indias
En 2007 la Sociedad de las Indias Electrónicas lanzó feevy, un servicio web en software libre cuyo objetivo era ayudar a hacer más distribuida la blogsfera. Para mantenerlo y desarrollarlo hacía falta una estructura que la empresa no tenía. Por eso el 2 de octubre, en el quinto aniversario de la fundación indiana, Natalia Fernández en representación de las Indias junto con Javier Cañada que había hecho el diseño de interacción, fundaron Feed the Ivy SL. La empresa sirvió de soporte al mantenimiento del servicio y vendió sus propios desarrollos de software libre durante más de un año.

Con la venta de feevy al grupo BBVA a principios de 2009, la empresa comienza el proceso legal de transformación en una cooperativa de trabajo asociado. El objetivo era estudiar y experimentar formas de producción social y mendioambientalmente sostenible. Queríamos producir lo que llamamos el modo de vida indiano sintiéndonos orgullosos del modo y no sólo de los resultados.

Tomamos el nombre de El Arte de las Cosas porque a partir del siglo XI en Europa aparecen gremios de artesanos y coaliciones de mercaderes-productores, conocidos también como Artes. Los distintos artes no eran sólo comuninades técnicas. Eran comunidades de conocimiento que trabajaban desde y para un ideal ético que se ligaba y explicaba desde el hacer y las herramientas del oficio.

Pensamos que el conocimiento que permite hacer cosas hermosas y socialmente útiles no puede ser sólo un conocimiento técnico, ha de contener un significado social, una ética del trabajo y una visión del mundo. Los objetos que se ofrecen en el mercado son portadores de mundos, de proyectos sociales y visiones morales. Queremos ser un Arte, un Arte dedicado a la creación de objetos con significado.

Nuestro símbolo es el símbolo de uno de aquellos Artes, el Arte de la Calimala, los creadores de las primeras redes comerciales medievales transeuropeas. Originalmente tinteros -por eso el águila porta un torsello, un fardo de lana- acabaron creando las formas modernas de la banca y siendo los mecenas del Renacimiento florentino.

Como ellos, nuestra primera exploración la hicimos en el mundo textil. Entre mayo y julio de 2009 vendimos en nuestro local de Madrid una colección de inspiración literaria que habíamos producido en pequeños talleres independientes valencianos. Tras esta primera experiencia, el 18 de septiembre de 2009, Feed the Ivy SL se transformó ante notario en cooperativa de trabajo asociado, pasando a llamarse Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas. Los tres socios “refundadores” fueron Natalia Fernández, María Rodríguez y David de Ugarte.

Ese fue nuestro verdadero punto de arranque, un momento que vino a coincidir con el momento más duro de la crisis económica. Comenzamos entonces un proceso de reflexión sobre las formas de trabajo y organización que pudieran hacer aún más resilentes a las comunidades y empresas regidas según principios de democracia económica.
Es a esa reflexión a la que queremos invitarte con en esta Bitácora del Arte.

El 9 de febrero de 2010 decidimos en asamblea formar junto a Sociedad de las Indias Electrónicas el Grupo Cooperativo de las Indias, dentro del cual el papel de la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas consistirá en proveer al grupo de un nodo específico de investigación y desarrollo de productos, haciendo además de casa-taller de los nuevos indianos e “incubadora” de nuevas cooperativas especializadas.

Bitácora del Arte

Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas
Barco 37 - 28004 - Madrid

CIF F-85220861